La piscina es parte del día a día de muchas casas de Jávea, Moraira o Benitatxell. También es una de las obras que más sufre: agua permanente, productos de tratamiento, sol directo y cambios de temperatura. Elegir bien los materiales, y no solo el acabado que se ve, es lo que separa una piscina que dura décadas de una que pierde agua a los pocos años.
1. El vaso: la base de todo
La mayoría de las piscinas de obra tienen el vaso de hormigón armado, a menudo proyectado. Antes de revestir conviene revisar que no haya fisuras, coqueras ni armaduras a la vista, y regularizar la superficie para que el revestimiento asiente bien. En una reforma, este es el momento de reparar lo que el revestimiento antiguo escondía.
2. Impermeabilización: lo que no se ve
El hormigón por sí solo no es estanco. Los morteros impermeables flexibles aplicados en varias capas crean una barrera continua bajo el revestimiento y absorben pequeños movimientos del vaso. Hay que prestar especial atención a los encuentros con focos, skimmers, boquillas y sumideros, que son los puntos por donde suelen aparecer las fugas. Puedes ver soluciones en nuestra sección de protección hídrica.
3. Adhesivo: no vale cualquiera
Una piscina está sumergida de forma permanente y sometida a cloro o sal. El adhesivo tiene que ser específico para inmersión y con la deformabilidad adecuada al revestimiento elegido. Usar un cemento cola convencional es una de las causas más habituales de piezas que se desprenden.
4. Revestimiento: gresite, porcelánico o piedra
- Gresite: el clásico. Se adapta a curvas y escaleras y hay infinidad de colores.
- Porcelánico para piscinas: aspecto más actual y continuo, con piezas especiales para bordes y peldaños.
- Piedra natural: muy decorativa, pero exige elegir bien el tipo de piedra y su tratamiento frente al agua y los productos químicos.
5. Juntas: la parte que más trabaja
Las juntas están en contacto continuo con el agua tratada. Las juntas epoxi resisten mucho mejor los productos químicos y no se ensucian ni se degradan tan rápido como las cementosas convencionales. Además, el vaso y la playa necesitan juntas de dilatación bien resueltas para absorber los movimientos por temperatura.
6. Coronación y playa: seguridad y confort
El borde y la zona que rodea la piscina deben ser antideslizantes en mojado, resistentes al exterior y, a ser posible, que no se calienten demasiado al sol, algo muy importante en agosto en la Marina Alta. Revisa también las pendientes de la playa para que el agua no vuelva al vaso arrastrando suciedad. Te ayudamos a elegirlo en nuestra sección de pavimentos.
Errores que conviene evitar
- Revestir sin impermeabilizar confiando en el hormigón.
- Usar adhesivos o juntas que no son aptos para inmersión.
- Llenar la piscina antes de que adhesivos y juntas hayan curado el tiempo que indica el fabricante.
- Elegir una coronación resbaladiza o que se calienta en exceso.
Te ayudamos con tu piscina
Si vas a construir o reformar una piscina en Jávea o en cualquier municipio de la Marina Alta, cuéntanos medidas, revestimiento y estado del vaso, y te ayudamos a calcular el material. Almacén en Partida Riba s/n, Xàbia/Jávea, de lunes a viernes de 7:30 a 16:00. Teléfono 965 791 953.