Manchas negras en las esquinas, pintura que se abomba, olor a cerrado o salitre en la parte baja de las paredes. Las humedades son una de las consultas más habituales en nuestro almacén de Jávea, sobre todo en casas cerca del mar o en viviendas que pasan meses cerradas. El primer paso para solucionarlas es saber de qué tipo son, porque cada una tiene una causa y un tratamiento distintos.
Humedad por capilaridad
El agua del terreno sube por los muros como por una esponja. Se reconoce porque afecta a la parte baja de las paredes, normalmente hasta un metro de altura, con una línea irregular, pintura que se cae y eflorescencias blancas de sales. Es frecuente en casas antiguas, plantas bajas y muros en contacto con el terreno.
Cómo se trata: cortando el ascenso del agua con barreras específicas y sustituyendo los revocos dañados por morteros transpirables o de saneamiento que dejan salir la humedad sin que las sales revienten el acabado. Pintar encima sin más solo esconde el problema unos meses.
Humedad por filtración
El agua entra desde fuera: una terraza mal impermeabilizada, una fachada fisurada, una carpintería mal sellada o un muro enterrado sin protección. Las manchas aparecen o crecen después de llover y suelen estar cerca de techos, ventanas o muros en contacto con el terreno, algo habitual en las parcelas en pendiente del Montgó o la Cumbre del Sol.
Cómo se trata: localizando el punto de entrada y cortándolo desde el exterior siempre que sea posible: impermeabilizar la terraza o la cubierta, sellar fisuras y carpinterías o proteger el muro enterrado. Tienes más detalle en nuestra guía cómo impermeabilizar una terraza en Jávea.
Humedad por condensación
Es la más común en el interior de las viviendas. El vapor de agua del aire se condensa sobre las superficies más frías: esquinas, detrás de los armarios, alrededor de las ventanas o en los puentes térmicos de pilares y forjados. Aparece sobre todo en invierno, en forma de moho negro, y empeora en casas poco ventiladas o cerradas durante meses.
Cómo se trata: ventilando, reduciendo la producción de vapor y, sobre todo, eliminando las superficies frías con un buen aislamiento térmico. Las pinturas antimoho ayudan a limpiar y prevenir, pero no resuelven la causa.
Cómo distinguir una de otra
- Solo en la parte baja de los muros y con sales blancas: probablemente capilaridad.
- Aparece o empeora cuando llueve: probablemente filtración.
- Moho negro en esquinas y ventanas, peor en invierno: probablemente condensación.
A veces conviven varias a la vez, por eso conviene revisar bien antes de comprar material.
El salitre en casas cerca del mar
En la costa, el ambiente salino añade un problema más: las sales se depositan en fachadas y muros, atraen humedad y degradan revocos y pinturas. Para fachadas expuestas conviene usar morteros y pinturas transpirables de calidad exterior y fijaciones y herrajes resistentes a la corrosión, como el acero inoxidable A4 o el galvanizado en caliente.
Te ayudamos a diagnosticarla
Tráenos fotos de la humedad o descríbenos dónde aparece y cuándo empeora, y te orientamos sobre el tratamiento y los materiales. Estamos en Partida Riba s/n, Xàbia/Jávea, de lunes a viernes de 7:30 a 16:00, y atendemos a toda la Marina Alta. Teléfono 965 791 953.